El contrato de agencia o comisión

y su extinción

La extinción del contrato de agencia.

Siempre que el contrato de agencia se extinga por causas imputables al empresario, el agente, comisionista, comercial o representante tiene derecho a ciertas indemnizaciones previstas legalmente.

No debemos olvidar que si la marca ya tenía prestigio, la indemnización se reduce considerablemente, puesto que se presupone que el cliente ya la conoce y los esfuerzos de promoción y venta del agente son menores por cuanto que “la marca se vende sola”, pero este es uno de los supuestos menos comunes, ya que las marcas “grandes” tienen su propio departamento comercial insertado dentro de la empresa, y no se les aplica lo previsto para el comercial independiente.

 Existen tres tipos de indemnización que el agente puede reclamar al empresario. Se pueden reclamar todas o alguna, todo depende del caso en cuestión. Empecemos a analizarlas por las más sencillas e inusuales a la más usual.

1.- INDEMNIZACION POR DAÑOS Y PERJUICIOS (INVERSIONES)

Es lo menos común en la pequeña y mediana empresa, ya que normalmente el agente o comercial no necesita ninguna infraestructura complicada para poder hacer su trabajo. Para el caso de que ese agente haya realizado una gran inversión y pueda acreditar que se realizó única y exclusivamente para la referida actividad, se le deberá indemnizar por la reseñada inversión.

El empresario deberá, asimismo, indemnizar al agente con contrato indefinido (en los temporales no se aplica) por las inversiones realizadas por el agente, en caso que  resuelva el contrato y el agente no haya podido amortizarlas. Tiene su razón de ser: un agente comercial, pensando que ha firmado un contrato indefinido, invierte considerablemente más que el agente que sabe que su contrato puede finalizar en un año. Si el empresario finaliza el contrato sin razón –legal- debe devolverle parte de la inversión.

2.- INDEMNIZACIÓN POR INCUMPLIMIENTO DE PLAZOS DE PREAVISO

El derecho de familia, está formado por un conjunto de normas que regulan las relaciones familiares, regulando el matrimonio y las formas de contraerlo, y en caso de crisis, establece el modo de actuar en caso de separación o divorcio, ya sea el divorcio o la separación de mutuo acuerdo o sin acuerdo. Se regulan también las nulidades matrimoniales,la disolución y la liquidación del régimen económico matrimonial; la guardia y custodia de los hijos si los hay, la posible modificación de las medidas adoptadas en una separación o divorcio previos; conflictos de paternidad y de filiación , adopciones, etc, etc.

El derecho civil, también contiene el conjunto de normas que regulan la transmisión de los bienes y derechos de una persona, a su fallecimiento, tanto si existe testamento como sino lo hay, en cuyo caso estaríamos ante una herencia ab intestato, estableciendo la ley a quiénes hay que adjudicar los bienes que integren la herencia del finado.

3.- INDEMNIZACIÓN POR CLIENTELA

Esta indemnización no tiene un baremo fijo, depende de muchos factores y normalmente acaba con la facultad moderadora del Juez  correspondiente. La cuantía de la indemnización, que se ponderará según las circunstancias (años de duración del contrato, si existe pacto de prohibición de competencia, etc.), tiene un límite máximo: el importe medio anual de las remuneraciones percibidas por el agente durante los últimos cinco años o durante todo el contrato, si fuera inferior a cinco años.

Lo más importante y lo que determina esta indemnización es que el agente hubiese aportado nuevos clientes al fondo de comercio del empresario o incrementado sensiblemente las operaciones con la clientela preexistente.

– La carga de la prueba de la aportación de nuevos clientes o incremento de las operaciones con la clientela preexistente corresponderá al agente que reclama la indemnización

– En cuanto al incremento de las operaciones por la clientela preexistente, no basta cualquier incremento, que podría obedecer a la dinámica normal del mercado, a un aumento de precios o a una devaluación monetaria, sino que es necesario un incremento considerable, sensible o notorio y derivado de la actividad de promoción efectuada por el propio agente.

– La clientela sólo se considerará aportada por el agente cuando se trate de un “cliente nuevo” para el empresario

– La aportación de nuevos clientes debe ser producto de la actividad y labor de promoción del agente y no de otras circunstancias.

INEXISTENCIA DE OBLIGACIÓN DE INDEMNIZAR AL AGENTE

El agente no tendrá derecho a percibir indemnización alguna cuando en la finalización del contrato se dé alguna de las siguientes circunstancias:

  1. incumplimientos del agente(el caso típico es no llegar a la cifra mínima de ventas, siempre que dicha cifra se haya fijado previamente en el contrato)
  2. Cuando la resolución del contrato la realice el propio agente a no ser que fuere por causas imputables al empresario (por ejemplo, por no pagar las comisiones) o se fundará en la edad, la invalidez o la enfermedaddel agente y no pudiera exigírsele razonablemente la continuidad de sus actividades.
  3. Incumplimiento de obligaciones derivadas del contrato como pueden ser el mantener el prestigio de la marca, el dar buena imagen de la misma, cumplir con obligaciones legales ( estar al corriente de impuestos y seguridad social), etc..

NULIDAD DE LAS CLÁUSULAS QUE EXCLUYEN O LIMITAN LAS INDEMNIZACIONES

Aunque en muchas ocasiones se hacen constar en los contratos de agencia cláusulas por las que el agente renuncia a percibir indemnizaciones por clientela o por inversiones o en las que se limitan tales indemnizaciones, dichas cláusulas se tendrán por no puestas ante un Tribunal.

PLAZO PARA RECLAMAR INDEMNIZACIONES

El plazo para reclamar las indemnizaciones es de un año desde la finalización del contrato

CUANTÍA

El artículo 28 de la Ley del Contrato de Agencia no establece una fórmula de cálculo concreta que permita cuantificar el monto de la indemnización por clientela que corresponda en cada caso, sino que se limita a fijar un máximo estableciendo que “la indemnización no podrá exceder, en ningún caso, del importe medio anual de las remuneraciones percibidas por el agente durante los últimos cinco años o, durante todo el periodo de duración del contrato si éste fuese inferior”.

En la práctica, el agente que se considera legitimado para obtener una indemnización por clientela solicita ese límite máximo y no en pocas ocasiones, los Jueces y Tribunales, sin detenerse a examinar los extremos indicados, otorgan ese máximo indemnizatorio.

Sin embargo, debe ser perfectamente defendible ante los Tribunales que la cuantía de la indemnización debería guardar proporción con el número de clientes aportados por el Agente y el volumen de operaciones que éstos comporten, así como la aplicación de circunstancias de equidad del tenor de las analizadas anteriormente.

Para calcular la Indemnización:

  • Sería preciso  distinguir cuáles son los clientes aportados ab initio por la empresa y los obtenidos por el agente durante el contrato y a consecuencia de su actividad de promoción
  • Habría que determinar cuál es el volumen de negocios que los clientes obtenidos por el agente suponen para el empresario
  • Finalmente debería ajustarse la indemnización por clientela que resultase de la operación anterior, incrementándola o reduciéndola en atención a las circunstancias de equidad que alegasen las partes

  Importe de las comisiones que el agente deja de percibir:  Con frecuencia los Juzgados y Tribunales, al calcular la cuantía de la indemnización, vienen concediendo el máximo indemnizatorio fijado en el artículo 28.3 de la Ley del Contrato de Agencia, consistente en la media anual de las remuneraciones recibidas por el agente durante los últimos cinco años. Sin embargo, no se puede indemnizar de la misma manera al agente que ha creado una clientela desde la nada y efectuando un enorme esfuerzo de introducción de un producto en el mercado que a aquél otro que se ha limitado a incrementarla en un 10 o 15%, No se puede recompensar de la misma manera a aquél que, a lo largo de diez años, ha incrementado la clientela o las operaciones en un 50%, que a aquél que, en un año, la haya incrementado en un 10%.  Habrá que atender al porcentaje que los clientes aportados o el incremento de operaciones representen sobre el total de las remuneraciones que percibidas por el agente para determinar la cuantía-base de la indemnización que le corresponde. La cuantía definitiva debería ser determinada por el resto de las circunstancias de equidad.

  La duración de las relaciones mantenidas entre el agente y el empresario. Cuanto más larga haya sido la relación de agencia, mayor será la indemnización a satisfacer

  La concurrencia y extensión de un pacto de exclusividad durante el contrato.  No se puede valorar de la misma manera el trabajo de un agente que ha dedicado sus esfuerzos a promover de manera exclusiva los esfuerzos del empresario, que aquel otro que ha diversificado o tenía la posibilidad de diversificar sus esfuerzos

 

  Cuando se hubiera producido una pérdida considerable de clientes nuevos, que haya determinado que el fondo de comercio no hubiera aumentado sustancialmente de valor durante todo el periodo de duración del contrato

 

  Que los clientes que se hubieran incorporado durante el contrato hubieran sido atraídos primordialmente por el prestigio de la marca o las inversiones en publicidad y promoción efectuadas por el principal. Esto debe ser valorado no sólo como circunstancia de equidad, sino también porque la indemnización por clientela se funda en el aumento de valor que el fondo de comercio haya recibido a consecuencia de la labor de promoción del agente, pero no por otras causas. Con lo que la indemnización por clientela debe reducirse en el supuesto en que el prestigio de la marca o las inversiones en publicidad y promoción efectuadas por el empresario hubieran sido determinantes para la introducción e implantación del producto en el territorio del agente.

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